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27/07/2026 11:31 PM

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El Museo del Comercio obsequia a sus visitantes con la tradicional Cuaresmera de 2025

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El Museo del Comercio de Salamanca vuelve a mantener viva una de las tradiciones más singulares de la Cuaresma: la entrega de la Cuaresmera de 2025. A partir del 5 de marzo, Miércoles de Ceniza, quienes visiten el museo podrán llevarse este peculiar calendario popular, que este año cuenta con un diseño especial del artista Chema Alonso.

Esta iniciativa se ha convertido en una cita esperada por muchos salmantinos y amantes de las tradiciones, permitiendo recuperar y preservar una costumbre con profundas raíces en la historia del comercio y la cultura popular.

La Cuaresmera, también conocida como Patarrona, es un calendario popular que solía colgarse en los escaparates de los ultramarinos para anunciar la venta de bacalao en salazón durante la Cuaresma. Esta peculiar figura se representa como una anciana con siete piernas, que simbolizan las siete semanas del período cuaresmal. Cada domingo, se recortaba una de sus piernas hasta llegar al Domingo de Resurrección, cuando la carne volvía a la mesa con un banquete de celebración.

El bacalao y las verduras eran los principales alimentos de este período religioso, y por ello, la Cuaresmera siempre se ha representado sosteniendo estos productos. Su presencia no solo era habitual en los comercios, sino también en los hogares, donde ayudaba a marcar el paso del tiempo hasta la llegada de la Pascua.

La Cuaresma, como período de ayuno y abstinencia de carne previo a la Pascua, está documentada desde el siglo XIII en la literatura francesa, y en Castilla, desde el siglo XIV, en la obra del Arcipreste de Hita, «El Libro del Buen Amor».

Fue en el siglo XVII cuando la representación de la Cuaresma se popularizó en Centroeuropa en forma de un calendario cuaresmal. En España, la tradición tomó la forma de la Cuaresmera, realizada en madera o cartón, con su característica figura de anciana y sus siete piernas representando los días de ayuno de Jesús en el desierto.

A lo largo de los siglos, su función se mantuvo tanto en los hogares como en los comercios, donde ayudaba a recordar el inicio y la duración de este periodo de recogimiento religioso. En las casas, cada domingo de Cuaresma se recortaba una de sus piernas, y al llegar el Domingo de Resurrección, la última pierna se serraba o quemaba, dando paso a un festín de celebración que solía incluir cordero, embutidos u hornazo.

Más allá de su simbolismo religioso, la Cuaresmera tuvo un papel importante en los antiguos ultramarinos y comercios de alimentación. Se usaba como herramienta de marketing para promocionar la venta de bacalao en salazón, que era el producto estrella del tiempo de vigilia cuaresmal.

En Castilla, donde el acceso al pescado fresco era complicado, el bacalao en salazón se convirtió en el gran protagonista de la cocina cuaresmal. Su versatilidad en la preparación y su conservación prolongada lo convirtieron en un alimento imprescindible para la población, manteniéndose hasta hoy en muchos platos tradicionales.

Para la edición de este año, la Cuaresmera del Museo del Comercio cuenta con un diseño especial a cargo del artista Chema Alonso. Su creatividad aporta un toque único a esta tradición centenaria, fusionando el respeto por la historia con una estética renovada que sin duda captará la atención de los visitantes.

Quienes deseen hacerse con la Cuaresmera de 2025 solo tienen que visitar el Museo del Comercio de Salamanca a partir del 5 de marzo. Una oportunidad perfecta para conocer más sobre esta curiosa tradición y redescubrir la historia del comercio en la ciudad.

📅 Fecha de inicio: Miércoles de Ceniza, 5 de marzo
📍 Lugar: Museo del Comercio de Salamanca
🎁 Entrada gratuita – Hasta agotar existencias

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