El Ayuntamiento de Salamanca continúa dando pasos firmes hacia una ciudad más sostenible, saludable y pensada para las familias. El alcalde, Carlos García Carbayo, ha presentado el ambicioso proyecto de renaturalización del parque de Würzburg, una actuación que supondrá una inversión cercana al millón de euros y que será abordada próximamente en la Comisión de Medio Ambiente para su aprobación. La intervención incluye una profunda transformación verde del espacio y la ampliación de la zona infantil con un espectacular juego en forma de rana de casi siete metros de altura, con capacidad para más de 200 menores.
Esta actuación se enmarca dentro de la estrategia de desarrollo urbano ‘CoNEcta Salamanca’, incluida en el Plan de Actuación Integrado (PAI) ‘Europa transforma nuestros barrios’, y está cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). El objetivo es claro: fomentar el desarrollo sostenible y reforzar la cohesión económica, social y territorial de la ciudad, especialmente en los barrios de Garrido Norte y Sur, Chinchibarra, Estación y Salesas.
Un pulmón verde frente al exceso de hormigón
El parque de Würzburg, símbolo del hermanamiento entre Salamanca y la ciudad alemana del mismo nombre, cuenta con una superficie de cuatro hectáreas y fue remodelado por última vez en 2009. Sin embargo, el proyecto ahora presentado pone el foco en una de sus principales carencias: la escasez de sombras y zonas verdes en el espacio central y en el acceso principal, lo que favorece el conocido efecto de “isla de calor”.
Para revertir esta situación, el Ayuntamiento plantará 40 nuevos árboles y 3.100 arbustos, creando parterres y franjas de arbolado que mejorarán la estética, la biodiversidad y el confort térmico del parque. Se utilizarán especies de bajo consumo hídrico, siguiendo los criterios de la Estrategia de Infraestructura Verde Savia, lo que permitirá un uso más eficiente del agua y una mejora paisajística durante todo el año.
Además, se renovará el pavimento con losas de color verde que eviten escorrentías y mejoren la accesibilidad, manteniendo la compatibilidad con actividades ya consolidadas como el patinaje. También se actuará en el acceso principal, incorporando vegetación entre los elementos biosaludables, y en la zona norte se cubrirán los muretes existentes con nuevas jardineras corridas.
Una gran rana infantil, nuevo icono del parque
Uno de los elementos más llamativos del proyecto será la nueva zona de juegos infantiles, presidida por un gran combi en forma de rana, inspirado en el famoso anfibio de la fachada de la Universidad de Salamanca, uno de los símbolos más reconocibles de la ciudad.
La estructura, de casi siete metros de altura y 170 metros cuadrados de superficie, contará con tres alturas de juego, tres toboganes, cuerdas trepadoras, plataformas interiores, cestas colgantes y elementos accesibles para niñas y niños con discapacidad física o sensorial. Todo el conjunto cumplirá con la normativa de seguridad vigente y estará asentado sobre una base amortiguante de caucho verde con forma de nenúfar.
Más allá del juego, esta gran rana se concibe también como un elemento educativo y ambiental, que fomenta el respeto por la biodiversidad y convierte el parque en un espacio de aprendizaje, encuentro y convivencia para las familias.
Agua, sombra y confort para todas las edades
La actuación se completará con la instalación de una fuente de suelo de 180 metros cuadrados, equipada con 24 chorros y juegos de agua y luz, pensada para refrescar el entorno durante los meses de verano y dinamizar el uso social del parque. Junto a la zona infantil también se construirá un estanque de 150 metros cuadrados con cascada, similar al del Parque Botánico de Huerta Otea, que contribuirá a generar biodiversidad y mejorar la salud urbana.
Asimismo, se colocarán ocho nuevas pérgolas verdes con estructuras de madera y plantas trepadoras para dar sombra a las zonas de descanso situadas detrás del bar, junto con 18 nuevos bancos, papeleras y farolas con tecnología energéticamente eficiente.
Un esfuerzo inversor sostenido en el tiempo
El proyecto del parque de Würzburg da continuidad al importante esfuerzo inversor realizado por el Ayuntamiento de Salamanca en los últimos años, con 12,4 millones de euros desde 2019 destinados a la mejora de más de 70 parques y plazas de la ciudad. Actuaciones recientes en plazas como San Cristóbal, Bretón, San Román o Las Claras, así como nuevas zonas infantiles y espacios verdes en distintos barrios, refuerzan esta apuesta municipal por una Salamanca más verde, accesible y habitable.
Con esta renaturalización, el parque de Würzburg se prepara para convertirse en un referente de ocio saludable, sostenibilidad y juego inclusivo, consolidándose como un auténtico pulmón urbano al servicio de los vecinos y, especialmente, de las familias salmantinas.


