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05/10/2026 10:05 PM

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El Museo del Comercio recupera la tradición de la Cuaresmera y la regala a sus visitantes desde el Miércoles de Ceniza

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El Museo del Comercio y la Industria de Salamanca vuelve a apostar por la divulgación de las tradiciones populares con una iniciativa muy esperada cada año: el reparto gratuito de la Cuaresmera 2026, un calendario simbólico ligado a la cultura y a la religiosidad popular que podrá recogerse a partir del 18 de febrero, Miércoles de Ceniza.

Como ya es habitual, todas las personas que se acerquen al museo durante estos días podrán llevarse este singular obsequio, cuyo diseño ha sido realizado en esta edición por la artista María Crisóstomo, aportando una mirada contemporánea a una de las imágenes más reconocibles del imaginario tradicional de la Cuaresma.

Un calendario con siglos de historia

La Cuaresmera es una figura popular que se remonta al menos al siglo XVII y que durante generaciones ha formado parte de la vida cotidiana de hogares y comercios. Se trata de la representación de una anciana con siete piernas, símbolo de las siete semanas que dura la Cuaresma, el periodo litúrgico que precede a la Semana Santa y que tradicionalmente estaba marcado por el ayuno y la abstinencia de carne.

Este peculiar calendario se colgaba en cocinas, tiendas y especialmente en los antiguos ultramarinos, donde servía también como reclamo visual para anunciar la venta de productos típicos de la vigilia religiosa, como el bacalao en salazón, verduras o legumbres. Cada semana se recortaba una pierna de la figura, marcando así el paso del tiempo hasta llegar al Domingo de Resurrección, momento en el que se celebraba el final del ayuno con una comida especial en la que regresaba la carne, tradicionalmente en forma de cordero, embutidos u hornazo.

Tradición, arte y memoria colectiva

Más allá de su función como calendario, la Cuaresmera es también un símbolo cultural cargado de significado. Representa el sacrificio, la espera y la transformación, pero también la conexión entre la vida cotidiana, la religión y el ciclo anual de las celebraciones populares.

Su iconografía ha sido tan influyente que incluso artistas de renombre se han inspirado en ella. Uno de los ejemplos más conocidos es la famosa y polémica Cuaresmera de Picasso, conocida como La Chumbera, que reinterpretó esta figura tradicional desde una mirada artística moderna.

En esta edición de 2026, el Museo del Comercio ha querido renovar esta tradición incorporando el diseño de María Crisóstomo, que aporta una estética actual sin perder la esencia simbólica de la figura. De esta forma, se consigue unir patrimonio inmaterial, arte contemporáneo y divulgación cultural en una propuesta accesible para todos los públicos.

El Museo del Comercio, guardián de las tradiciones

Con iniciativas como esta, el Museo del Comercio y la Industria de Salamanca refuerza su papel como espacio de conservación y difusión de la memoria colectiva, acercando al público costumbres que forman parte de la historia social de la ciudad y de Castilla y León.

El reparto de la Cuaresmera se ha convertido ya en una cita habitual del calendario cultural salmantino, especialmente vinculada al inicio de la Cuaresma, y supone una forma sencilla y cercana de mantener vivas tradiciones que, en muchos casos, han ido desapareciendo de la vida cotidiana.

A partir del 18 de febrero, quienes visiten el museo no solo podrán disfrutar de sus exposiciones permanentes, sino también llevarse a casa un pedazo de historia popular en forma de calendario, recordando que la cultura también se transmite a través de los pequeños gestos y las tradiciones compartidas.

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