La seguridad de uno de los monumentos más icónicos y queridos de nuestra ciudad está en las mejores manos. Durante toda esta semana, los Bomberos del Ayuntamiento de Salamanca, en una colaboración estrecha con el Cabildo Catedralicio, están recorriendo cada rincón de la Catedral de Salamanca. ¿El objetivo? Conocer al milímetro el edificio para saber exactamente cómo actuar de forma rápida, eficiente y coordinada si alguna vez (esperemos que no) se produce un incendio.
Prevención para proteger un patrimonio único
Esta actividad no es casualidad. Se trata de una serie de acciones de prevención operativa que el Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) realiza de forma habitual. Hay edificios que, por su antigüedad, tamaño y valor histórico, son auténticos laberintos y hacen que cualquier intervención sea mucho más compleja de lo normal.
Por eso, los bomberos están visitando el templo en todos los turnos operativos. Así se aseguran de que toda la plantilla conozca de primera mano las vías de acceso, los pasadizos y las estancias de nuestra joya arquitectónica.
Evaluación del Plan de Autoprotección de la Catedral
Además de memorizar los accesos y las rutas de evacuación, estas jornadas sirven para examinar a fondo los sistemas de seguridad actuales. Los trabajos principales que se están realizando son:
- Identificación de puntos de riesgo: Analizar las zonas más vulnerables del edificio y el patrimonio que alberga.
- Revisión de medios de protección: Evaluación exhaustiva de extintores, mangueras y sistemas contra incendios propios de la Catedral.
- Actualización del Plan de Autoprotección: Poner a prueba y coordinar los protocolos pactados con el propio personal del Cabildo para que todo el mundo sepa qué hacer desde el primer segundo.
Las visitas continuarán durante los próximos días. Gracias a este increíble trabajo en equipo, nuestra Catedral está un poquito más segura. ¡Un aplauso enorme para nuestros bomberos por cuidar de nosotros y de nuestra historia!


