El Ayuntamiento de Salamanca ha finalizado las obras de renaturalización y mejora integral del parque de Würzburg, situado en el barrio de Garrido, con un presupuesto de adjudicación de 966.281,8 euros. La actuación está cofinanciada por la Unión Europea a través de los fondos FEDER, en el marco del Plan de Actuación Integrado (PAI) ‘CoNEcta Salamanca’ de la Agenda Urbana local.
El proyecto ha permitido reverdecer este emblemático espacio de los años ochenta, caracterizado históricamente por un exceso de hormigón y superficies pavimentadas. Para combatir el efecto isla de calor y potenciar su función como pulmón verde, se han plantado 40 nuevos árboles —principalmente arces— y 3.100 arbustos de bajo consumo hídrico bajo la estrategia municipal Savia. Asimismo, se ha incorporado un nuevo estanque de 150 metros cuadrados con cascada para fomentar la biodiversidad urbana.
Una rana gigante de 7 metros y fuente ornamental de agua y luz
El gran atractivo de la remodelación es una impresionante estructura de juego infantil en forma de rana de casi 7 metros de altura y 170 metros cuadrados de base, inspirada en el célebre anfibio de la fachada de la Universidad de Salamanca. La estructura, con capacidad para más de 200 menores, cuenta con tres plantas de altura, plataformas de conexión, nueve elementos de trepa, tres cestas nido y tres toboganes exteriores (uno de ellos tubular cerrado desde la boca).
En su entorno se ha habilitado una fuente de suelo transitable de 180 metros cuadrados dotada con 24 chorros y juegos de agua y luz, ideal para refrescar el espacio en época estival. El equipamiento del parque se completa con la instalación de ocho pérgolas vegetales sobre los bancos de hormigón tras el bar, 18 nuevos bancos y papeleras, y 18 farolas con tecnología led de alta eficiencia energética.


