La ciudad se une al movimiento #laMquefalta, una campaña nacional que busca dar visibilidad a las personas que viven con cáncer de mama metastásico.
Salamanca ha amanecido hoy con una imagen diferente: sus nuevas letras monumentales en la Plaza de la Concordia muestran el nombre de la ciudad… pero sin la letra “M”. Un gesto simbólico y poderoso con el que la capital del Tormes se une al movimiento #laMquefalta, una iniciativa impulsada por la Asociación Española Cáncer de Mama Metastásico (AECMM) en colaboración con la Alianza Daiichi Sankyo | AstraZeneca.
La acción tiene como objetivo dar visibilidad al cáncer de mama metastásico, una enfermedad que sigue siendo la gran desconocida para gran parte de la sociedad, pese a que afecta entre el 5 % y el 6 % de los nuevos diagnósticos de cáncer de mama. En España se prevé que este año se detecten más de 37.600 nuevos casos, y según una encuesta europea reciente, el 95 % de los españoles considera que hace falta más información sobre esta enfermedad.
Un gesto para despertar conciencias
La instalación del corpóreo monumental sin la letra “M” permanecerá en la Plaza de la Concordia hasta el 19 de octubre, Día Mundial del Cáncer de Mama, e invita a la ciudadanía a reflexionar sobre lo que representa esa letra ausente: las personas que viven con cáncer de mama metastásico, sus historias y su lucha diaria.
El movimiento #laMquefalta invita a quienes visiten la instalación a sumarse a la campaña en redes sociales, compartiendo fotografías junto a las letras y utilizando los hashtags #laMquefalta y #CáncerDeMamaMetastásico. El gesto pretende generar conversación, sensibilizar y recordar que detrás de cada inicial hay miles de vidas que merecen ser vistas y escuchadas.
Compromiso de Salamanca con la salud y la prevención
El Ayuntamiento de Salamanca ha colaborado activamente en esta iniciativa. En representación municipal acudieron al acto de inauguración el alcalde Carlos García Carbayo y la concejala de Salud Pública y Consumo, María de la Vega Villar, quienes destacaron el compromiso de la ciudad con la concienciación en materia de salud.
“El Ayuntamiento de Salamanca colabora con más de 50 asociaciones de salud mutua, apoyando a las personas que padecen alguna enfermedad o patología y a sus familias. Agradecemos a la AECMM y a la Alianza Daiichi Sankyo | AstraZeneca que nos hayan elegido para esta campaña, e invitamos a los salmantinos a participar activamente en redes sociales para seguir dando visibilidad a esta causa”, afirmó el alcalde durante su intervención.
Una iniciativa que recorre España
Salamanca se suma así a otras ciudades como Madrid, Málaga o Las Palmas de Gran Canaria, que en años anteriores también “perdieron su M” en apoyo a esta causa. En 2023, la emblemática estación de Sol del Metro de Madrid se tiñó de rosa para sumarse al mismo movimiento, captando la atención de miles de personas.
Para Elisenda Martínez, presidenta de la AECMM y paciente de cáncer de mama metastásico, esta acción tiene un significado especial:
“Con #laMquefalta queremos recordar que no se puede hablar de cáncer de mama sin tener en cuenta a quienes seguimos conviviendo con su forma más grave. Esa M que falta representa a miles de personas que seguimos aquí, viviendo y reclamando nuestro lugar en la conversación.”
Por su parte, Ana Zubeldia, Head de Oncología de Daiichi Sankyo España, destacó que la compañía mantiene un firme compromiso con la mejora de la calidad de vida de las pacientes:
“Nuestro objetivo es seguir desarrollando tratamientos que marquen una diferencia real, ayudando no solo a prolongar la supervivencia, sino también a mejorar el bienestar de las personas afectadas.”
En la misma línea, Marta Moreno, directora de Asuntos Corporativos y Acceso al Mercado de AstraZeneca España, subrayó que la campaña busca “generar impacto, despertar conciencias y dar visibilidad a quienes aún no reciben toda la atención que merecen”.
La “M” que falta, un símbolo de esperanza
El cáncer de mama metastásico se produce cuando las células cancerígenas se extienden a otras partes del organismo —como los huesos, el hígado, el cerebro o los pulmones—, lo que lo convierte en uno de los grandes desafíos actuales de la investigación médica.
Con esta instalación simbólica, Salamanca demuestra una vez más su sensibilidad y compromiso con las causas sociales y de salud pública. Porque esa “M” que falta no es solo una letra: representa la memoria, la motivación y la fuerza de quienes cada día siguen luchando y recordando al mundo que la información y la empatía también salvan vidas.


