Investigadores de la Universidad de Salamanca (USAL) y el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (IBSAL) han dado un importante paso hacia el desarrollo de tratamientos más efectivos y personalizados para la enfermedad cardiovascular en mujeres. Un reciente estudio liderado por el Grupo de Farmacología Cardiovascular, bajo la dirección de la doctora Mónica García Domingo, ha demostrado que el sistema serotonérgico juega un papel distinto en la regulación de la función vascular de ratas hembras y machos, lo que podría abrir la puerta a nuevas estrategias terapéuticas diferenciales según el sexo en patologías cardiovasculares.
El estudio, publicado en la prestigiosa British Journal of Pharmacology, tiene una gran relevancia, ya que refuerza la idea de que la enfermedad cardiovascular, que es la principal causa de muerte en mujeres, requiere de enfoques terapéuticos específicos según el sexo. A través de este trabajo, los científicos no solo han identificado cómo varía la serotonina entre machos y hembras, sino que también han descubierto el potencial de los receptores de serotonina como posibles objetivos para nuevos tratamientos.
En el ámbito cardiovascular, la serotonina es una molécula conocida por su rol en el sistema nervioso central, siendo fundamental en trastornos como la ansiedad y la depresión. Sin embargo, la investigación liderada por la doctora García Domingo ha demostrado que, a nivel periférico, la serotonina también tiene un impacto considerable sobre la función vascular, es decir, en la regulación de los vasos sanguíneos. Este hallazgo es clave, ya que hasta ahora, muchos estudios no habían diferenciado entre las respuestas masculinas y femeninas a esta molécula.
El estudio en cuestión ha revelado que, en las ratas hembras, la serotonina actúa de forma diferente a como lo hace en los machos. Mientras que en los machos la serotonina modula la actividad vascular a través de los receptores 5-HT1A, en las hembras la acción se lleva a cabo mediante el receptor 5-HT1D, lo que sugiere que el tratamiento farmacológico debe dirigirse específicamente a este receptor en lugar de al 5-HT1A en mujeres, para lograr mejores resultados terapéuticos.
El objetivo de este estudio es mejorar la forma en que se tratan enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, la diabetes o el síndrome metabólico, que son prevalentes en mujeres y están estrechamente relacionadas con un aumento de la actividad del sistema nervioso simpático. La doctora García Domingo explicó que «aunque la serotonina es más conocida por sus efectos sobre el sistema nervioso central, su papel en el sistema cardiovascular está cobrando cada vez más relevancia, y la investigación muestra que, en mujeres, la serotonina podría tener un impacto diferente a nivel vascular».
Este descubrimiento tiene implicaciones profundas para el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares en mujeres, que requieren una aproximación específica y diferenciada de la que tradicionalmente se ha usado para los hombres. Las diferencias hormonales y biológicas entre los sexos son clave para comprender cómo las enfermedades afectan de manera distinta a mujeres y hombres, algo que hasta ahora no se había estudiado lo suficiente en modelos preclínicos.
Receptores de serotonina: nuevas dianas terapéuticas
Los investigadores han identificado otros receptores de serotonina que pueden jugar un papel crucial en la modulación de la actividad simpática, especialmente en las mujeres. En particular, los receptores 5-HT2A y 5-HT3 están involucrados en la potenciación de la actividad simpática, lo que en última instancia podría aumentar la presión arterial y contribuir al desarrollo de patologías cardiovasculares. En este sentido, los investigadores del IBSAL ya han logrado bloquear el receptor 5-HT2, lo que favorece una respuesta inhibidora de la noradrenalina, con resultados prometedores en el tratamiento de enfermedades como la diabetes.
A partir de estos avances, el equipo de investigación tiene como objetivo seguir estudiando los efectos de la serotonina en ratas hembras con patologías cardiovasculares inducidas, como la diabetes y la hipertensión, para comprobar cómo responden a estos tratamientos y, a largo plazo, aplicarlos en el desarrollo de fármacos más efectivos para las mujeres.
El Grupo de Farmacología Cardiovascular del IBSAL se distingue por su metodología de experimentación in vivo, que permite estudiar los efectos de los fármacos en el organismo completo, una aproximación única que permite valorar de manera más precisa los efectos globales de los tratamientos. Este enfoque es especialmente relevante para la investigación cardiovascular, ya que permite comprender mejor cómo los fármacos actúan en diferentes órganos y sistemas del cuerpo.
La colaboración internacional con el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV) de México ha enriquecido este trabajo, y la doctora García Domingo expresó su entusiasmo por las futuras colaboraciones con el Hospital de Salamanca para potenciar la investigación traslacional, que permitirá llevar los avances científicos a la práctica clínica de manera más eficiente.
Un futuro prometedor para la salud cardiovascular de las mujeres
Este estudio no solo refuerza la importancia de personalizar los tratamientos según el sexo, sino que también pone de manifiesto el potencial terapéutico de los receptores de serotonina como dianas para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, especialmente en mujeres. La investigación abierta por el IBSAL y la USAL promete ser un punto de inflexión en el tratamiento de estas patologías, mejorando la calidad de vida de las mujeres y reduciendo los riesgos asociados con enfermedades cardiovasculares.
La enfermedad cardiovascular, que sigue siendo la principal causa de muerte en mujeres, ha encontrado en este estudio un rayo de esperanza, señalando el camino hacia tratamientos más personalizados y eficaces que consideren las diferencias biológicas entre hombres y mujeres.


